Olga Mena llegó a nosotras con una historia preciosa: Tras más de 20 años trabajando en el sector privado, decidió dar el salto y dedicarse a lo que de verdad le hacía feliz y estar en calma: crear playas en resina.
Partíamos de cero: sin marca, sin presencia digital, con muchas ganas
(y algo de vértigo). Nuestro reto fue acompañarla desde el principio, construyendo una estrategia sólida para su marca personal en redes sociales que le permitiera mostrarse, conectar y hacerse un hueco en el mundo artístico.
Poco a poco, su trabajo empezó a ganar visibilidad, llegaron los primeros encargos y su comunidad comenzó a crecer. Hoy, su marca respira autenticidad y refleja exactamente quién es: una artista que se atrevió a empezar.
Olga no solo creó una marca, creó una nueva versión de sí misma. Y nosotras tuvimos la suerte de acompañarla en el proceso.
Qué trabajamos:
¿Tienes un sarao?